Mypsyco.

El lugar para ser uno mismo

Tu proceso

 
 
 
 
 

 

Hacer un proceso personal no es algo fácil, es enfrentarse a uno mismo, y eso asusta, ¿verdad? Pero lo que consigues con ello es algo que se escapa de cualquier palabra. Y es que cada vez creo más que la única forma de ser feliz es conociéndose a uno mismo, y eso se consigue enfrentándote a tus miedos y rompiendo tus propias barreras.

¿Puedo vivir una vida en la que sienta que soy yo mismo/a? ¿Puedo vivir una vida en la que me sienta libre? Puedes hacer lo que quieras, pero que eso ocurra depende de ti.
 
Cada uno es libre de decidir la vida que quiere vivir. Puedes optar por vivir de forma automática, evitando tus propias emociones, huyendo de ti mismo y actuando siguiendo el camino de los demás con el fin de tener una aparente sensación de control sobre ti mismo; o bien, tratar de tomar conciencia de quién eres, de tus deseos, de tus miedos, de tus sentimientos y vivir la vida que quieres vivir.
 
Si buscas lo segundo, enhorabuena, es un reto, seguramente el reto de tu vida. Tienes el suficiente coraje como para enfrentarte a ti mismo. Cuando te enfrentas a ti mismo es cuando sabes quién eres, y es entonces cuando puedes conseguir lo que te propongas y puedes disfrutar realmente de la vida.Si no lo tienes claro, sólo hazte una pregunta: ¿Te atreves?
 
 

Otras personas que han hecho su proceso…

Alexandra: “Me exigía constantemente, incluso en cosas que en el fondo ni me importaban, hasta que llegué a un punto en el que me agoté. Sentía que no podía dar más de mí, y empecé a sentirme muy deprimida, como si hubiera fallado… En mi proceso personal trabajamos la imagen que yo me había creado de mi misma y de mi familia; una imagen difícil de alcanzar dadas las altas expectativas y con la que yo me sentía constantemente frustrada. Ahora puedo decir que me encanta como soy, estoy tranquila conmigo misma, siento que puedo fluir, cuando antes me sentía completamente rígida. Ahora me exijo por conseguir cosas que yo quiero y disfrutando de ello” . 

Judith: “Durante mucho tiempo me sentí muy mal emocionalmente y no me decidía a obtener ayuda, tampoco confiaba mucho en ello; pero finalmente decidí contactar con Mónica y me ayudó a desbloquearme. Por todo esto estoy muy agradecida.”                                                                                            

Adrián: “Empecé a tener pensamientos que me machacaban y me hacía sentir mucha ansiedad. Durante mi proceso personal pude darme cuenta de que estos pensamientos obsesivos del tipo “no me merezco nada” ”mi pareja no me quiere” era una forma de autocastigo porque me sentía culpable de algo. Junto a Mónica pudimos destapar qué era aquello que me hacía sentir tan culpable y lo trabajamos. Desde entonces dejé de sentir esa culpa y consecuentemente dejé de tener esos pensamientos autodestructivos”.          

Elena: “Yo me sentía constantemente defraudada por los demás, sentía que daba mucho pero que la gente no lo valoraba, eso me hacía sentir un vacío dentro de mí. Después de hacer mi proceso personal con Mónica, me di cuenta de que el problema lo tenía yo, que me aferraba a la gente por mis inseguridades. Ahora me he podido liberar de estas inseguridades, he tenido que superar muchos miedos y estoy orgullosa de mi camino, porque ahora disfruto de las relaciones de verdad”.       

Carlos: “Me alegro de haber sido valiente para contactar con Mónica en el peor momento de mi vida… me ha ayudado mucho. Destaco su cercanía y sensatez. Por fin, me siento de nuevo con fuerzas para salir a la calle y tomar las riendas de mi vida…”   

Carla: “Dar el paso para pedir ayuda cuesta. Pero te encuentras con una persona cercana, paciente y empática. Alguien que sabe cómo echarte una mano. Un descubrimiento.”   

Lucía: “Encontró enseguida la fuente de mis problemas. En la segunda sesión ya trabajábamos en cómo solucionarlo. Supo adaptar las sesiones a mi forma de pensar, enseñándome donde está el camino.”